Conozco el dolor que guardas en tu corazón y las lágrimas que escondes tras tu sonrisa.
El día en que decidiste compartirme el peso de tu cruz me di cuenta de que, entre muchas personas, eres quién más merece ser feliz.



Completamente sola en este mundo lleno de gente que avanza sin notar mí presencia, sin saber que yo existo, que yo siento…A veces unos vienen, pero muy pronto se van ahogados por la penumbra que me rodea, por la tristeza que me envuelve, y que poco a poco los envuelve junto a mí.. Tal vez debería dejarlos escapar, dejarlos partir para que alcancen la felicidad…pero es imposible…como desacerté de algo que nunca haz tenido; solo en mis recuerdos ellos me acompañan…solo en mi imaginación ellos existen.